Recorrido por la ciudad de Jaén, entre leyendas, olivos, íberos y musulmanes

Sí, estoy en el reducido grupo de personas (o creo yo que reducido) que ha estado en Jaén capital por turismo.

No fue algo planificado, nada de llegar y decir “¿y si nos vamos a conocer Jaén?”, sino que, en el puente en el que fui con mi amiga Noe a Úbeda y Baeza, quisimos sacar algo de provecho al día de vuelta y preguntamos en el hotel en el que nos alojábamos. Nos dieron dos alternativas: La Iruela, en la sierra de Cazorla, o Jaén.

Nos pareció que La Iruela (y la sierra de Cazorla) daba para otro viaje y que nos quedaríamos con la miel en los labios, así que optamos por ir a Jaén, hacer las pertinentes visitas por la mañana, comer y salir de vuelta hacia Madrid cruzando los dedos para no encontrarnos con mucho atasco.

Antes de enumerar los principales atractivos y mi experiencia en la capital andaluza, vamos a situarla para tratar de entenderla un poco mejor.

Brevísima historia de Jaén

Se han hallado restos de presencia humana en los alrededores de la ciudad, además de poblados dispersos en las laderas de la colina de Santa Catalina, siendo la actual Jaén el santuario religioso más importante de la región íbera de Oretania.

Gracias a su situación estratégica de paso, griegos y fenicios comerciaron en la zona y, tras la conquista cartaginesa del valle del Guadalquivir, se comenzaron a explotar las minas de Sierra Morena. Con la entrada de los nuevos pobladores, se estableció aquí el alcázar de Aníbal, hecho que supuso prosperidad y riqueza, además de terror para los romanos.

Restos de la muralla de Jaén. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

Esto no quitó para que, hacia el 207 a.C., fuese tomada por el general romano Escipión el Africano, aunque apenas se conservan restos de esta época.

Durante los siglos de Al – Ándalus, fue nombrada capital de la taifa de Jaén, lo que supuso la construcción de palacios, mezquitas y fortificaciones. En esta época, eran abundantes las tierras regadas por el agua de ríos y fuentes y, pese a que hoy nos cueste imaginarlo, existían bosques frondosos, además de cultivos. 

En 1246 fue conquistada por Fernando III el Santo y, dada su importancia estratégica, tuvo un papel predominante como nuevo reino castellano, llegando a ser receptora de numerosos privilegios por parte de Enrique II de Castilla y sus sucesores y una de las 18 ciudades con representación en las cortes.

Prepárate para hacer piernas en las vertiginosas calles del barrio de la Magdalena. Foto de By Diego Tirira para Wikipedia Commons

Tras la conquista de Granada y la llegada a América, acogió la corte de los Reyes Católicos en varias ocasiones, además de la reunión entre Isabel la Católica y Cristóbal Colón en la que la soberana decidió sufragar las travesías de Colón. La importancia conseguida con estos hechos se perdió con la finalización del periodo, entrando en un declive del que no se recuperó hasta el siglo XX.

Durante el siglo XIX, fue saqueada por los franceses en la Guerra de la Independencia; fue escenario de batalla entre las tropas liberales y absolutistas que se produjo durante el Trienio Liberal en el reinado de Fernando VII; se proclamó cantón independiente durante la Primera República y no fue elegida capital de la provincia hasta 1833.

Puerta del Ángel, la única que se conserva de la antigua muralla medieval de Jaén. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

Ya en el siglo XX se producen varios hechos de vital importancia en la ciudad: las luchas agrarias; la lealtad hacia el gobierno de la II República, de tal manera que la cárcel y la catedral sirvieron como prisión. Además, fue bombardeada por la legión Cóndor del ejército nazi enviada por Queipo de Llano el 1 de abril de 1937 y en el que murieron 157 personas.

Recorrido por el centro de Jaén

¿Cuál es la probabilidad de ir a Jaén y que llueva? No lo sabría decir, pero así de primeras, escasa. Pues a mí me llovió visitando Jaén y, más que llover, jarreaba.

Hicimos una visita más o menos rápida por el centro, que es pequeño y se ve cómodamente andando, fuimos a comer y, al salir, como lucía un sol esplendoroso, aprovechamos para acercarnos a los baños árabes y, por desgracia, tuvimos que regresar al coche de vuelta a casa.

Jaén en una sola imagen: la catedral de la Asunción desde el barrio de la Magadalena. Foto de Andres Garcia en Unsplash

Lo que vimos fue debajo del paraguas y no tengo demasiadas fotos, no obstante, el recuerdo permanece. Así que haremos ese recorrido por una ciudad que, aunque no esté en las más visitadas, una visitilla se deja hacer.

Puerta del Ángel

No nos costó mucho aparcar en la calle y, antes de llegar a la imponente catedral, pasamos por la Puerta del Ángel. Fue construida en 1646 y es la única puerta que se conserva de la antigua muralla medieval.

Desde aquí, un paseíto de unos 10 minutos, en nuestro caso, paseíto pasado por agua, hasta la catedral.

Basílica de San Ildefonso

Antes de llegar a nuestro destino, hicimos una parada a medio camino para ver la Basílica de San Ildefonso. Este templo fue levantado en 1248, tras la ampliación del recinto amurallado y, tras el descenso de la Virgen en la ciudad en 1430, adquirió mucha más importancia.

Portada renacentista de la basílica de San Ildefonso. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

Tiene varias portadas, de distintos estilos arquitectónicos, que van desde el gótico hasta el neoclásico, esta última, proyectada por Ventura Rodríguez. Para mí, la más bonita es la renacentista de Francisco del Castillo el Joven, y se pueden ver alegorías sobre la abundancia.  

Para más información sobre la capilla de San Ildefonso, puedes consultar su web oficial.

Catedral de la Asunción de Jaén

Está situada en la plaza de Santa María, un lugar bastante amplio para conseguir disfrutar de la catedral sin nada que quite vistas. Resulta imponente.

La catedral actual, del siglo XVI, se levantó para sustituir al templo gótico anterior y es una de las obras cumbre del Renacimiento en España. La sala capitular y la sacristía son de este estilo y obra de Andrés de Vandelvira, el mismo arquitecto que llenó Úbeda de edificios extraordinarios. La fachada es barroca, una de las más sobresalientes del país, construida tras la consagración del templo.

La imponente fachada de la catedral de la Asunción de Jaén

Según muchos autores, ha servido como ejemplo para otras muchas catedrales de América Latina, como las de Ciudad de Méjico, Bogotá, Oaxaca o Lima.

El interior resulta sorprendente, en el que la mezcla de estilos (renacentista, barroco, churrigueresco y neoclásico) es la auténtica protagonista. Hay diecisiete capillas, por encima de ellas, un sistema de balcones y, en el nivel superior, ventanas serlianas verticales con vidrieras.

Resulta muy recomendable entrar y ver, no sólo lo grandiosa que resulta, sino también, ver la cúpula (de 12,5m de diámetro y 50m de altura), el altar mayor, la capilla mayor o del Santo Rostro, las capillas menores o el coro, que es uno de los más grandes del país.

En la Sala Capitular se conserva un retablo del siglo XVI obra de Pedro Machuca, que fue discípulo de Miguel Ángel y, en la Capilla Mayor, un relicario, el Santo Rostro, una obra maestra de orfebrería con uno de los paños con los que Cristo se secó el rostro del camino al Calvario.

Interior de la catedral de la Asunción de Jaén

Además de poder observar la catedral desde la plaza, es en el punto más alto de Jaén desde donde se tienen unas vistas privilegiadas, de lo que hablaré más tarde. 

Para más datos sobre la catedral, así como la información práctica, consulta su web oficial.

Al lado de la Catedral se encuentra el Palacio Provincial de Jaén, sede de la Diputación de Jaén. El edificio es del siglo XIX, con un patio central en el que se conserva una fuente que proviene del Antiguo convento de Santo Domingo. En la segunda planta hay un balcón que resulta ser un mirador privilegiado.

El Palacio se puede visitar todos los días de la semana, una novedad ya que, cuando visité Jaén sólo se podía entrar los días laborables. Para saber los horarios de visita, consulta la web oficial.

Baños Árabes y Palacio de Villadompardo

Junto con la catedral, los baños árabes de Jaén son el mejor motivo para visitar esta ciudad. Están situados en los sótanos del Palacio de Villadompardo, del que hablaré a continuación.

Son los más grandes de Europa, con una extensión de unos 450m2, además de estar considerados como los mejor conservados.

Se construyeron en el año 1002, aprovechando unos romanos ya existentes. Tras la conquista cristiana, se siguieron utilizando, hasta el siglo XIV, cuando se establecieron unas tenerías, de las que se pueden ver los restos en la sala templada y caliente. En el siglo XVI, Fernando de Torres y Portugal, VII Virrey de Perú, edificó encima su palacio, por lo que los baños quedaron ocultos entre los cimientos, favoreciendo su conservación.

Luceras estrelladas en los baños árabes de Jaén

Cuando a comienzos del siglo XX el Palacio pasó a ser parte del patrimonio de la Diputación de Jaén, se descubrió el secreto que llevaba silenciado durante siglos.

El acceso al recinto se hace por el vestíbulo, del que salen alcobas separadas del resto por arcos de herradura. Las salas están cubiertas por bóvedas de medio cañón y preciosas luceras estrelladas.

La visita continúa por la sala fría, similar a la anterior, pero de menor tamaño; la templada y la caliente, ambas de mayor tamaño.

El Palacio de Villadompardo es de estilo renacentista y forma parte del Centro Cultural Palacio de Villadompardo, que alberga los mencionados baños árabes, el Museo Internacional de Arte Naif de Jaén y el Museo de Artes y Costumbres Populares de Jaén.

Entrada principal al Palacio de Villadompardo en Jaén. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

En el poco tiempo que pasamos en Jaén, teníamos clarísimo que los baños árabes eran de obligada visita y no nos arrepentimos: son los más bonitos que he visto. A la salida, nos dimos una vuelta por el Museo de Arte Naif y nos pareció bastante curioso, ojalá haber podido tener más tiempo.

Para saber más sobre los baños árabes y sobre los museos y exposiciones que se organizan en el Palacio de Villadompardo, te comparto su web oficial.

Barrio de la Magdalena

El centro histórico de Jaén, aquí comenzó todo. Una vez que visitamos baños, aprovechamos un rato para pasear por esta zona jienense que tiene toda la esencia de los barrios con siglos de solera.

Si tuviese que resumir con una sola palabra el barrio de la Magdalena sería la de laberinto. De calles estrechas, callejuelas, cuestas y dobleces, imagina un trazado medieval y tendrás el barrio de la Magdalena.

La plaza de la Magdalena es el centro neurálgico, donde podemos ver la iglesia del mismo nombre, el alminar de la antigua mezquita y el Raudal de la Magdalena, una fuente monumental que, en época árabe, abastecía a gran parte de la ciudad, cinco baños públicos e incontables huertas.

El famoso lagarto de la Magdalena, protagonita de la leyenda más famosa. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

En esta fuente hay una peculiar escultura de un lagarto, protagonista de una de las leyendas más conocidas de la ciudad. Hacia 1628, apareció un lagarto gigante en la zona que atemorizaba a todo el que se acercaba. Los vecinos, hartos de la situación, decidieron confiar en un condenado a muerte que pidió su libertad a cambio de matarle. Por la noche, cuando el lagarto dormía, se acercó a su madriguera y fue dejando un rastro de panes hasta la iglesia de San Ildefonso. El lagarto se iba comiendo cada uno de ellos, sin darse cuenta de que el último era un saco de pólvora, lo que le hizo explotar. Hay otras versiones de la leyenda, que te dejo enlazadas aquí.

La iglesia de la Magdalena es la más antigua de Jaén. Inicialmente, fue una mezquita, construida en el siglo IX, y pasó a ser templo cristiano tras la Reconquista. En este caso, la mezquita no fue totalmente destruida, sino que se mantuvieron el patio de abluciones y el alminar, que hoy funciona como campanario.

Interior de la iglesia de la Magdalena, la más antigua de Jaén

Además de pasear sin rumbo por esta zona, hay más lugares que saldrán a tu paso, como la Casa de Cadiato (conjunto de viviendas construidas sobre los soportales de la plaza de la Magdalena), el Archivo Histórico, la plaza de María Luisa de Marillac o el Antiguo Hospital de San Juan de Dios, del siglo XV.

Nuestra visita a Jaén terminó en este lugar. Tuvimos que volver al coche para ponernos en marcha de vuelta a Madrid. Un puente breve, pero muy intenso y bien aprovechado.

Con la cantidad de veces que he estado en la provincia de Jaén (y las que me quedan), no tengo dudas de que volveré a visitar la capital y recorrerla como se merece y, a ser posible, sin paraguas.

De haber tenido más tiempo, hubiese visitado los lugares de los que voy a hablar a continuación.

Monasterio de Santa Clara y barrio de Santa Cruz, la antigua judería

El Real Monasterio de Santa Clara es el más antiguo de Jaén. Fue fundado por Fernando III en el siglo XIII. En el espacio que hoy ocupa el huerto, antes se ubicaba una sinagoga, ya que el monasterio está en la antigua judería de Jaén, como veremos a continuación.

La iglesia es visitable y, si decides hacerlo, te espera un artesonado mudéjar muy bello, así como un claustro con un jardín en el que destaca un enorme ciprés.

La sobria entrada al monasterio de Santa Clara en Jaén. Foto de Kordas para Wikipedia Commons

Como decía, el barrio de Santa Cruz es la antigua judería, una zona de calles estrechas, empinadas, angostas y que, como en el caso del barrio de la Magdalena, rezuman historia y encanto por los cuatro costados.

El barrio fue creciendo durante los más de doce siglos en los que hubo judíos en la ciudad y, en 2005, entró a formar parte de la red de juderías de España “Caminos de Sefarad.

El paseo sin rumbo por la judería te llevará a la Santa Capilla de San Andrés, una probable antigua sinagoga, a la que merece la pena entrar un echar un ojo a la reja renacentista del Maestro Bartolomé, realizada hacia 1523; y al monumento Menorá de la Diáspora en los restos de la antigua Puerta de Baeza en las murallas.

Museo Íbero

El Museo Íbero expone la mayor colección del mundo de arte íbero y las piezas provienen, principalmente, del Museo de Jaén y de yacimientos íberos de la provincia.

Entre las piezas más importantes e impresionantes podemos destacar el Guerrero de la doble armadura, las distintas esculturas encontradas en el yacimiento de Cerrillo Blanco o el santuario heroico del Pajarillo.

Aquí te comparto la web oficial del museo.

Castillo de Santa Catalina y mirador de la Cruz

Dejo para el final uno de los lugares más espectaculares y que más me dolió no poder ver: el castillo de Santa Catalina.

En lo más alto del cerro de Santa Catalina, dominando la ciudad, mirándonos a todos por encima del hombro porque sí, es así de chulo y se lo puede permitir.

El castillo de Santa Catalina nos mira desde lo más alto de Jaén

El motivo por el cual el castillo fue situado en el lugar más alto es obvio: para controlar la ciudad y todos los caminos de acceso, convirtiéndose en clave para la defensa de Jaén. Hoy ya no es necesaria la función defensiva y se ha cambiado por una mucho más hermosa y pacífica: un mirador de primera categoría, no sólo de la ciudad, sino también de los alrededores. ¿Te imaginas poder divisar Sierra Morena, la Sierra Sur y Sierra Mágina desde un único punto? Pues no lo imagines y visita el castillo de Santa Catalina.

Aunque los primeros elementos defensivos que se han hallado en el cerro son íberos, la función militar se adquiere cuando Aníbal construyó una fortaleza. Ya en época islámica, en el siglo VIII, se construyó un nuevo recinto fortificado en lo más alto, alcanzando su máximo tamaño durante los siglos XII y XIII. De todas formas, conviene aclarar que, lo que vemos hoy en día es de origen castellano.

Se conserva una imponente Torre del Homenaje, de 15,45m de lado y más de 30m de alto, además de cinco torres más, una de ellas pentagonal, además del patio de armas, restos de distintos tipos de construcciones o la antigua cárcel.

El patio de armas del castillo de Santa Catalina

Durante la visita seguro que te has dado cuenta de que hay una cruz de gran tamaño. Está situada en el lugar más alto de la ciudad y, pese a no tener valor como tal, es todo un símbolo.

Según la leyenda, en ese mismo lugar, Fernando III colocó una tras la conquista de la fortaleza al rey Alhamar y hoy es el mejor mirador inimaginable.

La mejor manera de subir al castillo es el coche, sin embargo, también se puede hacer en una ruta de autobuses urbanos o a pie, eso sí, prepárate para echar el higadillo.

Por cierto, en las laderas del cerro se ubica el Parque Periurbano Santa Catalina, un recinto de casi 200 Ha y un buen lugar para disfrutar de la naturaleza, el entorno y el silencio, así como para practicar senderismo.

No olvides consultar su web oficial antes de visitar el castillo de Santa Catalina.

Otros lugares para visitar en Jaén

Si te has quedado con ganas de más o tienes más tiempo, yo tendría en mi lista estos lugares:

  • Palacio del Condestable Iranzo: uno de los pocos edificios de estilo mudéjar en Jaén. Entra a curiosear para ver el patio y el salón mudéjar cubierto por un imponente alfarje.
Palacio del Condestable Iranzo
  • Palacio de los Cobaleda Nicuesa: también conocido como Casa del Deán o Casa de los Minallones, es un edificio civil renacentista muy elegante en el que destaca la portada principal. Es un edificio privado, aunque acoge eventos y visitas guiadas muy puntuales. Bucea por internet para más datos.
  • Refugio Antiaéreo: construido durante la Guerra Civil, muestra fotografías y paneles informativos y se centra en el bombardeo de Jaén del 1 de abril de 1937, además de poemas de Miguel Hernández (que estuvo en la ciudad durante unos meses de 1937 escribiendo para medios de comunicación republicanos) y Pedro García Cabrera. Un lugar para reflexionar sobre la tolerancia y la paz.
  • Baños del Naranjo: los Baños Árabes no son los únicos que se conservan en Jaén. Datan del siglo XI y mantuvieron su uso durante los primeros siglos tras la conquista cristiana, instalándose la pescadería de la ciudad y, más tarde, una carnicería, ya en el siglo XV. En 1929 se vacía el recinto y se construye un grupo escolar. Lo principal que se ve es la antigua escuela y de los baños se conserva muy poco.
  • Museo de Jaén: con dos exposiciones permanentes, una de bellas artes y otra de arqueología, en la que destaca la colección de mosaicos.
  • ¿Te gustan las iglesias y la arquitectura civil? Aparte de las mencionadas, apunta: iglesia de San Juan Bautista, de la Merced, de San Bartolomé, el Convento de Santo Domingo, Palacio de los Vilches, Palacio del Vizconde de los Villares, Palacio de los Torres de Navarra.
Palacio de los Vilches. Foto de Kordas para Wikipedia Commons
  • Jaén no es conocida por su arquitectura modernista, sin embargo, hay algunos ejemplos de este estilo: el antiguo Banco de España, de Rafael Moneo; Casa de las Heras o del Reloj; o varias edificaciones de corte modernista en la calle Bernabé Soriano

Para finalizar este artículo, me gustaría hacerlo con unos versos que dedicó Miguel Hernández a Jaén:

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿quién,
quién levantó los olivos?

No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.

El poema es más extenso, aquí puedes leerlo entero en esta página.

¿A que te han entrado ganas de conocer Jaén? A mí me han entrado muchas ganas de volver y terminar la visita.

Nota: la mayoría de las fotos de este artículo no son mías ya que, como he dicho, gran parte del recorrido que hicimos fue bajo la lluvia, por lo que la cámara se quedó guardada en la mochila. Espero volver y hacer las fotos que a mí me gustan y sustituir las ajenas del artículo por las propias.

También me gustaría decir que fui antes de la pandemia y que Noe y yo comimos de lujo en un sitio de tapas y raciones en pleno centro, en una zona de calles peatonales. Pese a lo que se puede pensar, si no éramos las únicas turistas, éramos de las escasas y gran parte de los comensales (tanto allí como en otros cercanos) eran locales, lo que se agradece enormemente. No puedo asegurar cómo estará el asunto ahora, con la fiebre turística que llevamos unos años experimentando, aunque no parece que Jaén sea una de las más demandadas. Si vas, cuéntamelo.

Para una mayor información sobre qué ver en la ciudad de Jaén, te comparto la web oficial de Turismo de la ciudad y la de la Junta de Andalucía.

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Lee sobre otros lugares que merecen una visita en la provincia de Jaén:

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