Como madrileña, he visitado varias veces Chinchón y, cuando supe que el aniversario de Madrid Travel Bloggers se iba a celebrar en esta localidad del sureste madrileño, no me importó lo más mínimo repetir escapada.
Hacía diez años que no me pasaba por aquí, en la boda de unos amigos, por lo que turismo como tal, hubo muy poco, sin embargo, su plaza mayor con balcones y barandillas verdes es difícil de olvidar.
Llegar no es fácil, ya sea en autobús (con el que se tarda una hora) o en coche, (más o menos lo mismo desde el centro de la capital), merece la pena sacar unas horas para acercarse a esta ciudad porque, efectivamente, tiene el título de ciudad.
Pero antes de llegar a esta curiosidad, hagamos un pequeño repaso por su historia.
Brevísima historia de Chinchón
Al estar en la vega de un río, se han localizado asentamientos humanos que proceden del Neolítico. Por estas tierras, pasaron los romanos, los árabes y, tras su reconquista en 1083 por parte de Alfonso VI, pasó a manos castellanas.
El primer gran cambio llegó en 1480 cuando se convirtió en un señorío, concedido a los Marqueses de Moya por su apoyo a Isabel I de Castilla en su lucha por el trono, momento en el que se construyó el castillo de Chinchón, de estilo renacentista.

Este castillo, ha pasado por distintos ataques y reconstrucciones. Primero, los comuneros, en 1520, que lo atacaron y destruyeron, reconstruido posteriormente por el tercer conde de Chinchón. En 1706, las tropas del archiduque Carlos, por el apoyo del pueblo a la causa de Felipe V, causaron graves destrozos.
En 1738, el infante Felipe de Borbón y Farnesio compra el condado y, un año más tarde, le concede el título de La muy Noble y muy Leal gracias a su apoyo en la guerra de Sucesión. Este apoyo a la monarquía se mantuvo con el paso de las décadas, traduciéndose, ya en el siglo XX, con la concesión del título de ciudad por parte de Alfonso XIII y el tratamiento de excelencia a su ayuntamiento.
La entrada del siglo XX trajo mejoras para la localidad, como la llegada del ferrocarril y que se mantuvo activo hasta la década de los 50.
En 1974 fue declarado Conjunto Histórico- Artístico, y no es para menos y, desde 2017, es uno de los Pueblos más Bonitos de España, siendo el primero en conseguirlo de la Comunidad de Madrid.

Desde mediados del siglo pasado, se ha volcado con la industria cinematográfica, siendo localización principal de 39 películas censadas en IMDb, entre las que podemos citar La vuelta al mundo en 80 días de Michael Anderson, Rey de Reyes de Nicholas Ray, Campanadas de medianoche de Orson Wells, Mientras dure la guerra de Alejandro Amenábar o Asteroid city de Wes Anderson.
Forma parte de la comarca agrícola de Las Vegas y de La Alcarria y su territorio se encuentra en la cuenta del Tajo-Jarama. En la actualidad, viven algo más de 5800 habitantes y, sí, me temo que es un pueblo bastante turístico, por lo que, si tienes pensado visitarlo y quedarte a comer durante el buen tiempo, reserva mesa con antelación.
Ahora sí, vamos a hacer un recorrido por todos los puntos de interés que ofrece Chinchón. El casco histórico es pequeño y fácilmente abarcable a pie en pocas horas. Piérdete entre sus calles y los puntos turísticos saldrán a tu paso, como postales dignas de foto.
Plaza Mayor de Chinchón
La plaza Mayor de Chinchón es centro neurálgico y una de las más reconocibles de nuestro país. Las primeras casas con soportales datan del siglo XV y tienen tres plantas: la baja para los animales, la segunda funcionaba como vivienda y la superior, como almacén. En total, 234 balcones pintados de verde que, no sé si existirá, pero sugiero que se cree el Pantone verde Chinchón.

Tiene forma irregular y ha tenido diversos usos: el concejo compró casas en 1499 para tener un lugar de reunión y estableció el lugar en el que, hoy en día sigue estando el ayuntamiento. También se ha usado como corral de comedias, autos sacramentales, juegos de cañas, ejecuciones, corridas de toros y distintos actos religiosos, políticos y militares. ¡Casi nada!
En cuanto llegues a esta plaza, te vas a enamorar y es que la plaza Mayor de Chinchón es una de las más bonitas y derrocha encanto por los cuatro costados.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y Torre del Reloj: una iglesia sin torre y una torre sin iglesia
Una de las imágenes más características de Chinchón es la vista de su plaza Mayor con la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y la Torre del Reloj sobresaliendo por los tejados. Fíjate porque se da la circunstancia de que la iglesia no tiene torre y que se aprecia a pocos metros no está anexionada a ninguna iglesia.
La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se comenzó a construir en 1534 y se terminó 1626: 92 años para construirla, eso sí, con un largo parón de 48 años. En su interior podemos observar los distintos tipos arquitectónicos: gótico, plateresco, renacentista y barroco. Está claro que, cuando en Chinchón se hacen las cosas, se hacen bien.

Los Condes de Chinchón financiaron su construcción poniendo tres condiciones: exhibir sus escudos en la fachada principal, tener una vista privilegiada durante la celebración de la misa y ser enterrados (tanto ellos como a sus descendientes) en el interior.
Y las tres se cumplieron. Es fácil ver los escudos en la fachada; en el interior, si te aproximas al altar mayor, verás que hay un balcón (hoy cerrado) que era donde se sentaban para escuchar misa y, debajo de este mismo altar, es donde se encuentran enterrados, aunque la cripta no se puede visitar.
El interior es amplio y muy luminoso, a lo que ayuda el blanco impoluto de las paredes. Pero, por encima de todo, destaca el altar mayor que presume de algo que no todas las iglesias poseen: un Goya.

El fantástico lienzo La Asunción de Nuestra Señora fue pintado por Francisco de Goya en 1812 por un encargo de su hermano Camilo, capellán de la iglesia. Por cierto, no es la única huella del pintor en Chinchón, ya que, si te gusta el arte, sabrás que pintó a María Teresa de Borbón y Vallabriga, Condesa de Chinchón, en 1800, y que puedes admirar en el Museo del Prado.
Como la iglesia se construyó como capilla privada de los condes, no se añadió torre, ya que no se iba a llamar al culto. En el momento en que la iglesia se abrió al pueblo, no era necesario añadirla, por la cercanía de la Torre del Reloj.
Cuando salgas de la iglesia, vas a ver la Torre del Reloj. Imperdible. Formaba parte de la antigua iglesia Nuestra Señora de Gracia, construida antes del siglo XV. Fue destruida por los franceses durante la Guerra de la Independencia, quedando tan solo en pie el campanario.

De aquí que en Chinchón existe el dicho de que existe una torre sin iglesia y una iglesia sin torre.
Teatro Lope de Vega
En la plaza entre la iglesia de la Asunción y la Torre del Reloj, hay un protagonista absoluto: el Teatro Lope de Vega.
Se construyó sobre las ruinas del Palacio de los Condes, destruido durante la Guerra de Sucesión, y dedicado a Lope de Vega porque, aunque no se necesitan motivos para dedicar un teatro a Lope de Vega, el autor escribió en Chinchón El blasón de los Chaves de Villalba mientras que se alojaba en el Palacio.

No suele estar abierto a los turistas, a no ser que se adquiera una entrada para una representación, que no es mala idea, pero el Ayuntamiento de Chinchón recibió con los brazos abiertos a Madrid Travel Bloggers y nos abrió las puertas de su teatro.
Es pequeño, tanto las butacas como los palcos parece que se echan encima del escenario, muy diferente de los amplios teatros de Madrid capital. Destaca el telón, obra de Luis Muriel, un lienzo que representa la plaza Mayor, con la iglesia de la Asunción, la Torre del Reloj y el teatro de fondo, junto a distintas alegorías del pueblo, perdón, ciudad, y a uno de sus productos más preciados: el chinchón.
Si no puedes entrar, fíjate que hay homenajes en el exterior a uno de los chinchonenses o chinchonetes más conocidos: José Sacristán.

Si tienes la suerte de poder entrar, además de los homenajes que también hay en el interior, se puede ver uno muy especial. En el gallinero, justo en el centro, hay una estatua de un niño, mirando con ojos soñadores el escenario. Es fácil suponer que representa al propio Sacristán cuando, siendo pequeño, iba con su madre al teatro y anhelaba estar sobre los escenarios.
La guía que nos acompañó durante el recorrido nos contó que, en un acto de homenaje a José Sacristán, el Ayuntamiento le ofreció poner su nombre al teatro, ofrecimiento que el actor rechazó porque “él no era nadie para quitar un teatro a Lope de Vega”.
José Sacristán, grande dentro y fuera de los escenarios.
Castillo de los Condes de Chinchón
Desde el mirador, se ve sin problema: el castillo de los Condes de Chinchón. Aunque ahora está en ruinas y no se puede entrar, nos podemos hacer una idea de lo que fue en un pasado más glorioso.
El castillo data del siglo XV, sufrió el primer ataque en 1520, a manos de los comuneros. Mal comienzo. Sin embargo, los condes ordenaron construir otro castillo sobre las ruinas, esta vez, de estilo renacentista.

No constan más ataques hasta la Guerra de Sucesión y, más adelante, durante la Guerra de la Independencia, cuando fue saqueado e incendiado. Pese a todo, los materiales restantes se utilizaron para arreglar casas y caminos.
Y así es como se presenta ante nosotros hoy en día, con la única diferencia de que está vallado por los actuales propietarios, por lo que no se permite la entrada. Pese a todo, aún se puede ver el blasón de los Condes de Chinchón en la puerta principal.
Convento de San Agustín y Convento de las Clarisas
Casi se puede decir que el convento de San Agustín se conserva como el primer día. Bueno, con alguna ligera modificación. Ya no encontramos monjes entre sus muros, sino turistas o comensales y es que, el convento de San Agustín acoge el Parador de Turismo de Chinchón.
El convento se fundó en el siglo XV y, entre los siglos XVIII y XIX se convirtió en un centro de formación humanística. Tras la desamortización de Mendizábal, fue juzgado y cárcel, conservando la primera de estas funciones hasta bien entrado el siglo XX.
En 1982 el Ayuntamiento de Chinchón lo donó al Estado que, tras una profunda renovación, estableció el parador.

Aunque no te hospedes ni vayas a comer en su restaurante, el acceso a determinadas zonas es libre así que, sin vergüenza, acércate a echar un ojo y no te arrepentirás.
El convento de las Clarisas fue fundado por el V Conde de Chinchón en 1653. El edificio es de una austeridad asombrosa y está formado por una iglesia y el convento. En el coro de la iglesia se ubica el panteón de los fundadores.
El convento sigue en uso y, como nota para los más golosos, las monjas venden dulces.
Por si eres de los que disfrutan de la arquitectura religiosa, puedes hacer la ruta de las cinco ermitas: San Antón, San Roque, Santa Ana, Nuestra Señora del Rosario y Nuestra Señora de la Misericordia.
Otros lugares en Chinchón: lavadero público, castillo de Casasola y Casa de la Cadena
Escondido tras una puerta de la plaza Mayor, se encuentra el antiguo lavadero público, que puede llegar a resultar un remanso de paz. Está restaurado y, en las paredes, se han pintado murales relativos a Chinchón.
El castillo de Casasola corrió la misma suerte que el de los Condes de Chinchón y está en ruinas. Es del siglo XV, aunque de estilo gótico y con la peculiaridad de que la planta es triangular. Fue alojamiento de políticos y militares partidarios de Alfonso XII. Los actuales propietarios lo mantienen cerrado.

Podríamos pensar que la Casa de la Cadena es un edificio barroco más de un pueblo con encanto. Situada muy cerca del Parador, es del siglo XVII, con una puerta adintelada. Recibe su nombre por la cadena que se puso en la puerta cuando Felipe V hizo noche aquí el 25 de febrero de 1706.
Chinchón es uno de los pueblos (perdón, ciudad) más bonitos de España y merece la pena su visita. Con una mañana o una tarde será más que suficiente ya que el centro es muy compacto. Me gustó mucho poder regresar y dedicarle unas cuantas horas y me ha dejado de ganas de volver, hacer fotos con la cámara (y no con el móvil) y, sobre todo, de recorrer los alrededores, haciendo noche para poder aprovechar mejor el día. Una buena zona de la Comunidad de Madrid para descubrir.
Para una mayor información, os comparto la web oficial de Turismo de Chinchón.
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