Recorrido por el centro histórico de Baeza en un día

Tengo la inmensa suerte de haber estado dos veces en Baeza, la última, hace tan solo unos meses, en el recorrido que hicimos por la Sierra Morena jienense.

Tan solo pasamos unas horas por la mañana y, después de comer, partimos hacia Linares, antes de regresar a casa. Pero no es de esta vez de la que quiero hablar, sino de la anterior, hace pocos años, en otro puente que pasamos visitando Úbeda, Jaén y la ya mencionada Baeza.

Este post lo centraré en esta última y será el broche perfecto para los dos anteriores que he escrito sobre esta escapada (enlazados abajo) y el inicio de otra serie, el de esa escapada por la provincia de Jaén.

Fuente de Santa María y seminario de San Felipe Neri, en Baeza

Todo empezó cuando vi un reportaje conmemorativo de los 15 años como ciudades Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza publicado en El Viajero. Me gustó tanto lo que vi (y eso que ya había estado en Úbeda) que se lo propuse a Noe como plan para el puente del 12 de octubre. Y allá que nos fuimos.

Pero, antes de nada, como me gusta hacer, un poco de historia.

Brevísima historia de Baeza

Se han encontrado yacimientos arqueológicos de determinado prestigio en los alrededores de la actual Baeza y, en el III Milenio a.C. aparecen grupos de humanos de una entidad significativa. En la Edad de Cobre y en la de Bronce hay poblados de cabañas, con economías basadas en la agricultura, ganadería, pesca y caza. Al sur de la ciudad, se conservan los restos de una ciudad íbera que duró unos 300 años.

Distintas fuentes clásicas mencionan Vivatia, siendo ciudad vecina de Cástulo y dependiente de Cartago Nova. Al final del Imperio Romano, Biatia o Beatia, se convirtió en capital de provincia y, ya durante la época visigoda, fue sede episcopal de la iglesia.

Torre de los Aliatares, uno de los pocos restos musulmanes que quedan en Baeza

Tras la caída del califato, Bayyasa fue sometida por distintos reinos de Taifas, siendo reconquistada en 1147 por Alfonso VII el Emperador. Durante las décadas siguientes estuvo cambiando constantemente de manos cristianas a musulmanas, hasta que terminó siendo cristiana definitivamente, en 1227, siendo una de las primeras ciudades de Al- Ándalus en ser tomada.

Desde el siglo XV, Baeza comienza a despegar gracias a la producción de cereales, vid, azafrán y olivo, entre otros productos, además del enorme peso de la caballería y la ganadería. La población se duplica y la nobleza quiere presumir de estatus a través de la monumentalidad de sus casonas y edificios civiles.

Sufrió estrepitosamente la crisis del siglo XVII, llegando, incluso, a tener que importar grano, situación que no mejoró con la llegada de los Borbones, ya que la tierra seguía en manos de la Iglesia y de grandes latifundistas. Por si no fuera poco, el terremoto de Lisboa de 1755 afectó a gran parte de edificios y viviendas.

La sobriedad de la iglesia de la Santa Cruz, del siglo XIII

La ocupación francesa, el desarrollo minero de poblaciones cercanas o la supresión de la Universidad de Baeza por orden de Fernando VII, la fueron hundiendo más y más, lo que terminó derivando, ya en el siglo XX, en movimientos obreros y que, en 1936, consiguieron la expropiación de tierras, que pasaron a colectivizarse.

Durante la década de los 60, fueron muchos los que emigraron, tanto a ciudades industriales como a otros países de Europa.

Sin embargo, todo cambió cuando, en 2003, la Unesco declara los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza Patrimonio de la Humanidad, relanzando la ciudad como destino turístico.

La fuente de los Leones, en Baeza

En la actualidad, cuenta con una población de casi 16.000 personas y la arquitectura renacentista de su centro histórico llama la atención entre los edificios de origen musulmán de otras zonas de Andalucía.

Ahora sí, nos vamos a recorrer el centro histórico de Baeza.

Plaza del Pópulo o de los Leones

Uno de los primeros recuerdos que tengo de Baeza me traslada directamente a la plaza de los Leones. Bajando por el paseo de la Constitución, donde se ubicaba el mercado y en el que se siguen conservando algunos de los edificios más representativos de la ciudad, como la Alhóndiga, la Fuente de la Estrella o el Balcón del Concejo, llegamos a esta plaza.

Y, cuando lo haces, no sabes en qué fijarte: en la Puerta de Jaén y el Arco de Villalar, en la fuente de los Leones o en la Antigua Carnicería. Por suerte, teníamos tiempo de sobra para disfrutar de todos ellos.

Puerta de Jaén y Arco de Villalar en Baeza

La puerta de Jaén es la antigua entrada a la ciudad y formaba parte de las antiguas murallas, derribadas por orden de Isabel la Católica. En tiempos de Carlos I, se reconstruyó y se colocó el escudo del Emperador, con motivo de su visita. Justo al lado, encontramos del Arco de Villalar, construido para conmemorar la victoria sobre los comuneros castellanos.

Esta plaza también se conoce como la plaza de los Leones por la fuente de la que toma el nombre. Procede de la ciudad de Cástulo y, según algunos historiadores, la figura femenina es Imilce, mujer del general cartaginés Aníbal Barca.

El edificio que se ve justo detrás corresponde a la Antigua Carnicería, levantado durante el reinado de Carlos I y estaba destinada a la venta y acopio de carne, aunque ha tenido muchos más usos, como secadero de pieles, archivo municipal, espacio para la juventud y, en la actualidad, sede de juzgados.

Edificio de la Antigua Carnicería, hoy sede de los juzgados de Baeza

En frente, la Casa del Pópulo, un edificio de estilo plateresco de dos plantas y que, hoy en día, acoge la oficina de turismo.

Esta plaza era tan solo el comienzo de lo que nos esperaba que, sin duda, era mucho.

La Antigua Universidad de Baeza

Pasando por debajo de la Puerta de Jaén, giramos por la calle Conde de Romanones y el Palacio de los Galeote y el Arco de las Escuelas salen a nuestro paso, mientras que la torre de la Capilla de San Juan Evangelista es cada vez más cercana. Esta capilla pertenecía a la Antigua Universidad de Baeza y es del siglo XVI.

Llegamos a uno de los platos fuertes: la Antigua Universidad de Baeza. Fue fundada por una bula del Papa Pablo III en 1538 y se mantuvo activa durante casi trescientos años, cuando se suprimió en 1824.

Sin embargo, el edificio en el que se ubica siguió vinculado a la enseñanza y, en 1875, pasó a ser Colegio de Humanidades.

Torre de la Antigua Universidad de Baeza

El edificio de la universidad está en una calle estrecha, sería complicado verlo a no ser que vayas con el mapa en la mano, pero hay un truco más fácil: allí donde la puerta esté abierta y veas un flujo constante de gente que entra y sale.

El patio es el modelo de los palacios renacentistas: grande y de doble arcada. La fachada, aunque es complicado verla, es de estilo manierista y la puerta queda enmarcada por una doble pilastra dórica.

Pero no creo que la mayoría de la gente que entra en la Antigua Universidad sea para admirar la arquitectura renacentista, que podría ser, sino porque en uno de los laterales hay un punto muy especial: el aula de Antonio Machado.

Antonio Machado impartió clases de gramática francesa en esta aula, de la que se conserva el mobiliario, el suelo hidráulico o los mapas de la época.

El Palacio de Jabalquinto y la iglesia de la Santa Cruz

Según salimos de la Antigua Universidad y continuamos nuestro camino, no tardamos en llegar a la plaza de la Santa Cruz donde, entre otros, encontramos uno de los edificios más fotografiados de Baeza: el Palacio de Jabalquinto.

Se construyó en el siglo XV por orden del señor de Jabalquinto, aunque, tras la incautación del Estado en 1836, se cedió a un seminario que, en 1994, cedió asimismo a la Universidad Internacional de Andalucía, la UNIA.

Palacio de Jabalquinto

Cuando estés delante, párate unos minutos a observar la fachada, una auténtica maravilla. No te limites a hacer una foto y entrar al patio. Párate, observa y lo agradecerás.

La fachada es de estilo gótico isabelino, obra de Juan Guas, con la peculiaridad de que está decorada con puntas de diamante, lazos, pináculos y clavos de piña, entre otros.

Ahora sí, cuando hemos alucinado con esta preciosidad de fachada, nos disponemos a entrar al patio. Sólo podemos quedarnos en la planta baja, otra maravilla.

El patio renacentista del Palacio de Jabalquinto

El patio es renacentista y se construyó un siglo más tarde que la fachada. Es de doble arcada, con columnas de mármol. Aunque hay un cordón para que no se pase, podemos estirar la cabeza y asomarnos por la escalera. Barroca, con un arco del triunfo como acceso y una cúpula como cubierta y en la que, sin duda, es imposible no fijarse en la decoración.

Justo en frente del Palacio de Jabalquinto encontramos la sobria iglesia de la Santa Cruz, románica del siglo XIII. No llamaría especialmente la atención si no estuviera donde está.

Hay sitios a los que sigue siendo gratis entrar a echar un vistazo, así que, ya que estás aquí, ¿por qué no pasas? De esta manera, no te perderás los frescos de los siglos XV y XVI.

La plaza de Santa María

Si os creéis que la visita a Baeza ha terminado ya, estáis muy equivocados. Seguimos nuestro camino y llegamos a una plaza mucho más amplia, la de Santa María, en la que, de frente, nuestros ojos se posan en la catedral.

Pero antes de acercarnos a admirarla, imposible no fijarse en la fuente de Santa María, uno de los monumentos más famosos de Baeza.

Se construyó para conmemorar la llegada del agua a la ciudad en 1564 y se ha convertido en una de las fuentes más bonitas y originales de Andalucía. Se trata de un arco triunfal, sin embargo, creo que si destaca un elemento son las ocho cariátides y los atalantes que custodian el escudo de armas de Felipe II.

Fuente de Santa María y la Catedral de Baeza

En esta plaza, también podemos ver el Seminario de San Felipe Neri, fundado en 1660 y hoy sede Antonio Machado la de UNIA. La fachada es de sillería, aunque muy sobria, pero no es este elemento lo más llamativo, sino los vítores: unas inscripciones que hicieron antiguos alumnos del centro con las que pretendían dejar constancia de su paso por el seminario.

En la plaza de Santa María también encontramos las Casas Consistoriales Altas, del siglo XV y, aunque no se pueden visitar, en la fachada se pueden ver distintos escudos de armas, como los de la Reina Juana y Felipe el Hermoso.

La Catedral de Baeza

Desde luego, la catedral de la Natividad de Nuestra Señora sabe cómo atraer todas las miradas. Se asienta sobre un antiguo templo romano, que pasó a ser visigodo y, más tarde, mezquita, hasta que en 1147 se consagró para el culto cristiano por orden de Alfonso VII.

La catedral que vemos hoy data del siglo XVI, tras el desplome de gran parte del edificio, siendo en el momento de la reconstrucción cuando adquiere el toque renacentista. En 1755 sufrió los daños del terremoto de Lisboa y, por si no fuesen pocas las calamidades, el cuerpo renacentista original de la torre se derrumbó en el siglo XIX.

La Puerta de la Luna, en la Catedral de Baeza

En el lado oeste es donde se puede ver uno de los elementos más antiguos: la Puerta de la Luna, de estilo mudéjar y del siglo XIII. Destacan el rosetón y la lápida sepulcral de San Pedro Pascual, que fue degollado por los musulmanes en Granada.

En interior consta de tres naves y se puede apreciar la división entre la parte gótica y la renacentista, aunque el auténtico protagonista es el retablo barroco del altar mayor. De entre todas las capillas, cabe destacar la del Sagrario, con un retablo barroco y la Capilla Dorada, la más brillante.

Respecto a la torre, se cree que fue el alminar de la antigua mezquita, construido en el siglo XI y, gracias a sus más de 50 metros de altura, las vistas que se tienen de Baeza y del valle del Guadalquivir son espectaculares.

Otros puntos de interés en el centro histórico de Baeza

Baeza desprende historia y encanto por los cuatro costados. Si te has quedado con ganas de más, tienes múltiples sitios para visitar. Entre todos ellos, se pueden destacar el arco o puerta del Barbudo, uno de los accesos de la antigua muralla; el antiguo hospital de San Antonio Abad, que ha tenido diversos usos y hoy funciona como biblioteca y archivo municipal; la Casa de los Cabrera, con una estupenda portada plateresca del siglo XVI; o el Palacio Sánchez Valenzuela, del siglo XV y que es el Nuevo Casino.

Convento de San Francisco en Baeza

O, simplemente, caminar sin rumbo por sus calles y dejarte sorprender

Eso sí, recomiendo acercarse a la oficina de turismo donde dan un mapa muy detallado y que es de gran ayuda.

Torre de los Aliatares y Ayuntamiento

Fuera del centro histórico, cercanos a la plaza de la Constitución, hay dos lugares que me gustaría mencionar.

El primero de ellos es la Torre de los Aliatares, uno de los pocos restos musulmanes que quedan en Baeza. Se trataba de una de las partes más importantes de la muralla, ya que, con sus 25 metros de altura se controlaba gran parte de la ciudad.

La fachada plateresca del Ayuntamiento de Baeza

El otro es el Ayuntamiento, que se encuentra ubicado en un edificio que se construyó por orden de Carlos I en 1520 con la intención de que funcionase como cárcel, hasta que, en 1867, comenzó con su uso actual.

Es uno de los edificios más notables de Baeza, con una fachada plateresca impresionante. La puerta de la izquierda es la de la antigua cárcel y la de la derecha, la Vieja Casa de Justicia.

La Baeza de Antonio Machado

Desde mi ventana,
¡campo de Baeza,
a la luna clara!
¡Montes de Cazorla,
Aznaitín y Mágina!
¡De luna y de piedra
también los cachorros
de Sierra Morena!

Estos versos se los dedicó Antonio Machado a Baeza, ciudad que fue su hogar entre 1912 y 1919, mientras que ejercía de profesor de gramática francesa.

Llegó hasta la ciudad jienense desde Soria, tras la muerte de Leonor, su mujer, intentando huir del dolor y los recuerdos.

La placa que recuerda a Antonio Machado como profesor en Baeza

Inicialmente, se alojó en un hotel cercano al Casino, más tarde, en un piso frente al Ayuntamiento. Solía pasear por el Paseo de las murallas, que hoy día lleva su nombre, en el que el mar de olivos serían una inspiración.

Como ya he comentado, se puede visitar el aula en el que Machado impartía clase. En la Universidad se inauguró hace pocos años el Centro Expositivo Antonio Machado, para acercarnos, un poco más, al poeta y a su obra. Y, como recuerdo, en frente del Nuevo Casino, en la calle San Pablo, hay una estatua de Machado.

Para más información sobre Antonio Machado en Baeza, y en el resto de ciudades en las que vivió, os comparto la web de Ciudades Machadianas, que resulta muy interesante, además de mantener un calendario actualizado con eventos relacionados con el poeta.

También comparto la web de Turismo de Baeza, que tiene muchísima información y resulta muy completa, así como el apartado que dedican a Antonio Machado.

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