Conociendo los mercados de Londres imprescindibles

Cuando planeas un viaje a Londres, vas a dejar unas horas para visitar uno o varios mercadillos. Los de Notting Hill y Camden son los más conocidos de la ciudad, pero hay bastantes más, muchos de ellos nada populares entre turistas.

Como recorrer los puestos de distintos mercadillos es una de las cosas que más me gustan, no tenía ninguna duda en los dos viajes que he hecho a Londres de que esta actividad iba a estar incluida en el planning.

Una de las imágenes icónicas de Londres y de Camden

Si te gusta husmear entre puestos, comprar ropa de segunda mano, artesanía o maravillas de las que alguien se quiere desprender, no te pierdas este artículo en el que hablo de los distintos mercadillos de Londres.

Mercado de Portobello Road

En mi primera visita a la capital británica, Portobello Road me enamoró: puestos con todo tipo de artículos cuquis, colocados de una manera exquisita que me entraba por los ojos, creándome necesidades y robándome el corazón al mismo tiempo que a los billetes que llevaba en el monedero les salían alas y se iban volando y caían, justamente, en la mano del vendedor de turno.

Por aquel entonces, en los puestos sólo se podía pagar en efectivo, por lo que había que medir bastante cuánto te querías gastar para evitar tener que ir a un cajero a por dinero y que te cobrasen la comisión del siglo.

Rincones con encanto en el mercado de Portobello Road

Pero no eran sólo los puestos, también las tiendas que había detrás: ropa preciosa, bolsos, complementos de los que en Madrid no se encontraban. Me volví loca.

Sin embargo, en esta segunda visita, una parte de mí cree que debería haber hecho caso a Joaquín Sabina y no regresar a los lugares en los que has sido feliz. ¿Por qué?

Porque el lugar se ha turistificado tanto que, de cuqui, sólo le queda el recuerdo. La mayoría de puestos y tiendas que había han sido sustituidas por otras que venden exactamente lo mismo: imanes, llaveros, camisetas de fútbol, la tote bag de The Notting Hill shopping bag y poco más. Vamos, algo carente del más mínimo encanto. Además, hay tantísima gente, que cuesta andar y pararse a ver algo.

No seré yo quien te diga que no vayas a Notting Hill, pero sí te diré que no tengas demasiadas expectativas: creo que no es ni la sombra de lo que fue y yo me quedé bastante chafada.

Mercado de Portobello Road

La parte buena es que el barrio es muy bonito y las casas de colores te arrancan una sonrisa, así que, sólo por eso, merece la pena ir.

El mercado se celebra en Portobello Road, calle del barrio de Notting Hill. Data del siglo XIX, aunque comenzó a hacerse famoso en la década de 1950 por las antigüedades que se vendían. Los puestos se montan todos los días excepto el domingo y los sábados está en pleno apogeo. Si te estás planteando ir, hazlo entresemana, al fin y al cabo, principalmente te vas a cruzar con turistas.

Cuanto más subas por Portobello Road, cada vez más gente se irá quedando atrás y los puestos de imanes dejan paso a los de baratijas, ropa de segunda mano, objetos decorativos, libros o muebles. Vale que no es tan fotogénico, no obstante, gana en autenticidad.

Eso sí, que no se te olvide irte asomando por las distintas calles perpendiculares y alucinar con las casas tan bonitas que hay.

Borough Market

Como con el de Portobello Road, llevaba la dirección del Borough Market apuntada en mi primera visita.

Se trata de un mercado gastronómico en el que los puestos de comida, cada una de un tipo distinto, son los protagonistas. En esa ocasión, me di una vuelta, seleccioné lo que más me apetecía, compré bebida y a comer.

Por supuesto, el Borough Market era parada obligatoria en esta última visita, así que, el primer día, después de visitar la City y cruzar por el Tower Bridge, llegamos a la orilla sur y nos dimos una vuelta.

No hace falta imaginarse que el Borough Market no es un secreto: lo conocen todos y cada uno de los turistas que van a Londres y se pone de bote en bote.

Vamos a ponernos las botas al Borough Market

Los expositores están muy bien puestos, una guirnalda de bombillas pequeñas que cruza de lado a lado, carteles vintage que le dan un toque resultón. La verdad es que apetece quedarse.

Nosotros compramos un par de pies y limonada y nos sentamos en un bordillo para comer. Para intentar coger sitio en las escasas mesas tienes que encomendarte a todos los santos y, si lo consigues, ten claro que ese año no te va a caer nada en la lotería de Navidad.

Me parece que es una buena parada, sale más barato que un restaurante y no pierdes demasiado tiempo.

Hay constancia de que, en la segunda mitad del siglo XIII, se prohibió a los londinenses comprar alimentos en Southwark y a que los comerciantes se instalasen en el puente, de lo que se deduce que ya había un mercado funcionando. Con el paso de los siglos, se amplió el número de días que abría, cambió su ubicación a donde está en la actualidad y pasó de ser el principal centro de venta de fruta y verduras a ser un centro gastronómico de primer nivel.

El Borough Market abre todos los días menos los lunes; cuando abrió por primera vez en domingo, fue portada del periódico y, si te quieres asegurar comer, ve a la hora de la comida, no de la cena porque te lo encontrarás cerrado a cal y canto.

El mercado de Camden Town

Para mí, el mercado de Camden es otro imprescindible absoluto de Londres. Según sales de la parada de metro de Camden, te sientes abrumado por todo lo que ves: tiendas con una decoración inenarrable, botas gigantes de Doc Martens, ropa de estética steam punk, música de casi todo tipo, punks con sus crestas bien puestas y eso que sólo vamos por la calle…

Situado en un recinto cerrado, prácticamente techado, es un enjambre de más de mil puestos de discos, ropa, bisutería y cualquier objeto alternativo que se te pueda ocurrir, además de puestos de comida internacional.

Bienvenidos al mercado de Camden Town, todo un festival de estímulos

Es también de los más conocidos, por lo que tendrás que armarte de paciencia y dejar las prisas en el hotel. Merece la pena curiosear por los puestos, sentirte abrumado por la cantidad de estímulos, ver camisetas bastante chulas de las que te llevarías varias, cotillear entre las pocas tiendas de discos que quedan intentando buscar esa joya o entre las distintas tiendas de ropa con prendas de las que te enamoras (ay, qué vestidazo me compré).

A diferencia de los anteriores, el mercado de Camden comenzó a operar a comienzos del siglo XX y se trataba de un mercado de comida. Décadas más tarde, se convirtió en uno dominical de artesanía, hasta que se convirtió en algo fijo, tanto de tenderetes como de días de apertura.

El mercado de Camden es una sucesión de tiendecillas en estrechos pasillos

En la actualidad, abre todos los días, aunque se trata del recinto, porque cada local decide sus horarios de cierre, siendo los domingos el día de mayor apogeo.

El mercado de Camden también ha cambiado con el paso de los años y se ha vuelto algo más turístico que la primera vez que estuve, sin embargo, creo que la esencia alternativa y contracultural la mantiene y, sin ninguna duda, lo recomiendo en una escapada a Londres.

El mercado de Brick Lane

Lo confieso: el mercado de Brick Lane es mi favorito. Me encantó la primera vez que lo recorrí, porque me parecía auténtico, en el que las únicas turistas éramos nosotras. Ver objetos lejos del cuquismo de Portobello Road, como si de un mercadillo de restos se tratara, se me quedó guardado. Por eso, en la segunda visita, Brick Lane y su mercado estaban en la lista.

Situado en el propio barrio de Brick Lane, es un paseo desde la estación de metro, pero un paseo de los que molan, caminando por barrios menos céntricos y turísticos de Londres, viendo antiguos edificios de ladrillo con encanto industrial, pubs con nombres curiosos y tiendas de ropa, recuerdos, discos y cualquier objeto diferente y alternativo que te entra por el ojo y sabes que necesitas tenerlo.

Entrada a Brick Lane

Sin darte cuenta llegas a la propia Brick Lane. Es domingo por la mañana, brilla un sol primaveral y los puestecillos de ropa de segunda mano, de vinilos, de muebles y cuadros, de frutas y flores se multiplican. Por detrás, librerías, restaurantes de comida asiática, músicos callejeros o jugadores de ajedrez que buscan contrincante. Y todo esto regado con Street art. 

A ambos lados de la calle van surgiendo las sorpresas: el mercadillo de ropa de segunda mano en la planta baja de Blackyard Market; los casi infinitos puestos de comida internacional de la parte de arriba; el Tea Rooms, especializado en artesanía donde me compré un bolso hecho a mano chulísimo.

El de Brick Lane, mi mercado favorito de Londres

En esta última escapada a Londres visitamos Brick Lane en dos ocasiones porque hay que tener en cuenta que el mercadillo como tal sólo abre los domingos, pero como es una zona de Londres que me vuelve loca, creo que estaba justificado el desplazamiento.

Si vas en domingo, yo te recomendaría comer en alguno de los puestos de Up Market y, si es en cualquier otro día, sin ninguna duda, me pondría en la cola de Beigel Bake, en la propia Brick Lane: no te dejes asustar por la fila, porque va muy rápido, escoge tu beigel y disfruta.

Covent Garden

Si visitas Londres, sin ninguna duda pasarás por Covent Garden. Como ya comenté, la estructura que vemos hoy en día es el resultado de un mercado al aire libre de frutas y verduras que comenzó en el siglo XVII.

Si vas cualquier día que no sea de mercado, tan solo verás tiendas, restaurantes y cafeterías, nada de un especial interés, aunque creo que lo llamativo es el conjunto de todo.

Para mí, la mayor atracción está en Jubilee Market, en la zona sur de la plaza, donde cada día se vende algo diferente: antigüedades, ropa u objetos de decoración.

La elegancia del mercado de Covent Garden

Eso sí, no te puedes ir sin probar una de las deliciosas galletas de Ben’s Cookies. Nosotros no dejamos pasar esta oportunidad.

Hasta aquí los mercados más conocidos de Londres, pero esta ciudad es infinita y, si buscas un poco, encontrarás muchos más que están alejados del radar turístico.

Podemos nombrar el mercado de los domingos de Spitalfiels; el gastronómico de Seven Dials Market; el de libros de South Bank; el de antigüedades de Bermondsey Square; el de Broadway, con productos frescos y objetos de todo tipo; el de Greeenwich, que está cubierto y resulta perfecto para los días de lluvia; o el de Brixton, especializado en productos africanos y caribeños.

¿Qué mercado de Londres visitar?

Pues es como todo: depende de tus preferencias y de lo que estés buscando.

Si es tu primera visita, sin duda, Portobello Road, aunque teniendo en cuenta que ya no es tan auténtico como lo era hace años. Si te gusta comer, alguno gastronómico; si prefieres algo que se salga de “lo normal”, Brick Lane o Camden Town.

Si ya has estado en Londres, sin duda, Brick Lane y, dado que ya conozco unos cuantos, buscaría alguno de los menos conocidos por los turistas y disfrutaría de ese Londres infinito.

***

Nota: hay un mercadillo más que no he mencionado a propósito. Es poco conocido por los no locales y yo fui porque un antiguo conocido que había vivido en la ciudad me lo recomendó.

El partner- in- crime y yo fuimos y éramos de los escasísimos turistas y, mientras que disfrutaba de los puestos, le daba vueltas a sobre si hablar de él o no. Lo consulté con Javi y me contestó con un no rotundo. Y yo opino lo mismo.

Soy turista y lo seguiré siendo, pero no me gusta lo que el turismo masivo hace con muchos rincones. Dado que ya se ha perdido el encanto que tenían tantos sitios de Londres, éste me lo guardo y, en el caso de que se llegue a poner de moda (cruzo los dedos para que no), recuperaré este post y hablaré de él.

***

Lee otros artículos relacionados:

2 Comentarios

  1. Tu relato es una guía vibrante y personal que convierte los mercadillos de Londres en una aventura llena de color, nostalgia y recomendaciones prácticas. Tu pasión por recorrer puestos y husmear entre objetos de segunda mano se transmite desde la primera línea, haciendo que el lector quiera subirse al metro y explorar cada rincón que describes. El tono coloquial y entusiasta, con expresiones como “cuquis”, “robándome el corazón” o “billetes con alas”, da al texto una calidez que lo hace sentir como una charla con un amigo que conoce Londres al dedillo.
    Es una guía apasionada y práctica que hace que los mercadillos de Londres cobren vida.
    Te invito a comentar mi último post publicado.
    Saludos

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario