Recorrido por los monasterios más bonitos de Armenia

Si vas a recorrer a Armenia, que no te queda la menor duda de que visitarás unos cuantos monasterios.

Los monasterios medievales se comenzaron a construir a partir del siglo IV y algunos se han seguido ampliando hasta el XIX, aunque suelen decir que los construidos desde el siglo XVII son “modernos”.

Gran parte de ellos son Patrimonio de la Humanidad, otros se han quedado en poco más que unas ruinas. A unos se llega cómodamente en autobús o coche, a otros tantos, a través de una ruta senderista que abre el apetito, te hace tener más ganas de llegar y, sobre todo, nos mantiene en contacto con la naturaleza.

El exterior del monasterio de Khor Virap

Lo que resulta innegable es el arte que atesoran y las ganas de aprender y disfrutar que provocan.

Muchos de ellos están enclavados en lugares naturales de gran belleza, normalmente altos o de difícil acceso o fortificados. Destacan por la combinación de estilos arquitectónicos bizantinos así como otros más clásicos y, especialmente, el uso de toba (un tipo de roca volcánica) que da una paleta de colores y tonalidades que es complicado de encontrar en otras construcciones.

Suelen tener planta cruciforme, pero con el rasgo distintivo de una cúpula de tambor cilíndrico, además del gavit, un espacio construido como sala de entrada que solía servir de mausoleo. Sin embargo, lo que más me llamó la atención es la decoración: tallada directamente sobre la piedra, en filigranas muy trabajadas, obra de auténticos maestros.

Detalle de la decoración interior del monasterio de Hovhannavank

Vamos a hacer un repaso por los monasterios de Armenia que conocí, aclarando que del de Geghard ya hablé en un artículo anterior y que de Hayravank, Sevanavank y Goshavank hablaré en el post correspondiente al lago Sevan y al Parque Nacional de Dilijan.

Antes de continuar, me gustaría aclarar que vank, en armenio, significa monasterio y, en el caso de visitarlos, no te olvides de vestir con cierto recato y fíjate en como los devotos salen caminando hacia atrás para no darle la espalda a Dios.

¡Empezamos!

Noravank, camuflado en la montaña

A Noravank, o nuevo monasterio, llegamos después de una caminata muy llevadera. Gran parte era de bajada, con cuidado porque el desnivel era elevado y por un terreno totalmente seco y arenoso. El monasterio se veía y, al mismo tiempo, se confundía con el color de la montaña en la que está. Si a esto le unimos que el cielo estaba gris, es fácil pensar que es un monasterio camaleónico y que pretendía pasar inadvertido para sus enemigos y saqueadores.

Monasterio de Novarank, tras la muralla que lo protegía

Se construyó sobre una iglesia datada en los siglos IX y X, se refundó en el XII y, casi todo lo que podemos ver hoy, es de los XIII y XIV.

Está rodeado por una muralla y se compone de varios edificios. La iglesia de surp Karapet, o san Juan el Precursor, es la más antigua y conserva las ruinas de la iglesia primigenia. Me gustó mucho la decoración del gavit, con la Madre de Dios sentada sobre una alfombra. Unida a ella, la pequeña capilla del siglo XIII de surp Gregor, en la que no te puedes perder la lápida de Elikum Orbelian, con el relieve de un león antropomorfo.

Lápida de Elikum Orbelian, en la iglesia de surp Gregor, en el monasterio de Noravank

La iglesia principal, surp Astvatsatsin, o Santa Madre de Dios, es del 1339 y consta de dos plantas, aunque la superior no se puede visitar desde hace tiempo debido a la peligrosidad de las escaleras. Sin embargo, merece la pena destacar una peculiaridad: la planta de abajo es rectangular y la de arriba, cruciforme. ¡Qué pena no poder visitarla!

Llegar en marshhrustky es complicado, ya que deja a varios kilómetros de distancia, por lo que hay que plantearse en vehículo privado, taxi o un tour.

Lateral de la iglesia de suro Karapet y entrada a la iglesia de surp Astvatsatsin, con la peculiar escalera que sube al piso superior, en el monasterio de Noravank

Si vas a Noravank, procura que sea en un día soleado, para poder apreciar mejor la belleza de los colores y, si es durante el atardecer, mejor. Eso sí, ten cuidado si es verano porque, en el valle, hace bastante calor. 

Khor Virap, el monasterio con las mejores vistas del mundo

Seguro que si piensas en Armenia, una de las primeras imágenes que te vienen a la cabeza es la de un monasterio con el monte Ararat de fondo. Ese monasterio es Khor Virap. Simplemente por la imagen, merece la pena. En mi caso, el mal tiempo nos acompañó en esos primeros días de viaje y, al estar bastante nublado, el Ararat nos lo teníamos que imaginar.

Al ser uno de los más conocidos, suele estar atestado de turistas, así que aquí encuentro el lado bueno del mal tiempo: estábamos solo nosotros, con paraguas, pero solo nosotros. Todo no se puede.

La iglesia de la Santa Madre de Dios, en el monasterio de Khor Virap

Khor Virap, también escrito como se pronuncia, Jor Virap, o mazmorra profunda, se comenzó a construir en el año 642, como lugar de veneración a Gregorio I el Iluminador y el lugar en el que fue encarcelado durante 14 años, antes de convertirse en consejero del rey Tiridates, que más tarde proclamó el cristianismo como religión oficial. Motivos por los que Khor Virap es uno de los monasterios más visitados.

La iglesia principal está dedicada a Santa Madre de Dios y tiene dos peculiaridades: el tambor que sostiene la cúpula tiene doce lados y está orientada de noroeste a sudeste, mientras que otros templos armenios tienen orientación este- oeste.

En el mismo patio, la iglesia del siglo XVII que acoge el pozo en el que estuvo San Gregorio. La iglesia es muy sencilla y, a un lado del altar se ve el foso con una escalera metálica. La mazmorra tiene una profundidad de 6 metros y una anchura de 4,4 metros y se puede acceder.

Altar de la basílica de san Jorge, en cuyo lateral está el acceso a la mazmorra en la que San Gregorio estuvo 14 años, en el monasterio de Khor Virap

Yo lo hice y no es fácil, ya que hay que ir con mucho cuidado de no resbalarse, además, la visibilidad mientras que se está en la escalera es muy limitada. Sinceramente, subir me dio bastante miedo y, si pudiera echar marcha atrás no lo haría, simplemente por ahorrarme el mal trago.

Muy cerca de Khor Virap hay un cementerio. No es antiguo pero se pueden ver la evolución de las modas a la hora de enterrar a los seres queridos: desde las fotografías ovaladas de la URSS, hasta el grabado en la losa, primero del rostro y, más tarde, de cuerpo entero. Además, las tumbas, algunas de ellas rodeadas de una valla metálica no demasiado alta, me trasladó automáticamente a Mizdakhan, en Uzbekistán, del que ya hablé en el artículo Turismo de cementerios.

Saghmosavank, al borde del desfiladero del Kasagh

Saghmosavank, o monasterio de los salmos, está en una ubicación privilegiada: rodeado de una muralla, con vistas al monte Aragats, el más alto de Armenia, y al borde del desfiladero del río Kasagh. Desde luego, el entorno natural es de primera.

Fue construido en el siglo XIII, momento álgido de la cultura y arte armenios durante la dinastía Zakarid. El complejo está formado por la iglesia de Sion y la de Karapet, más pequeña, ambas del siglo XIII, además de la biblioteca y un gavit con forma de L.

Monasterio de Saghmosavank, donde se ve el gavit con forma de L

Su nombre sugiere que fue un lugar importante para el estudio y custodia de salmos, además, la biblioteca era muy conocida por la colección de manuscritos.

El exterior resulta bastante más austero que el de los otros visitados, aunque el interior fue de los que más me han gustado. Ricamente tallado, cruces sobre la piedra, criaturas mitológicas, motivos geométricos o animales, además de un altar decorado con una imagen de la Virgen, flores y la cortina de terciopelo que indica que el monasterio sigue teniendo uso religioso.

Interior de la iglesia de Karapet, en el monasterio de Saghmosavank

Al salir, imposible no dirigirse a la parte de atrás para dejar la mente volar con las vistas del cañón de Kasagh.

Hay un sendero de 7,5km que conecta Saghmosavank con Hovhannavank a través del desfiladero y que queríamos haber realizado. Sin embargo, el mal tiempo lo desaconsejaba. Pudimos andar un tramo, que nos quitó las ganas de naturaleza, pero llegó un momento en el que seguir no era recomendable y tuvimos que dar media vuelta.

El cañón de Kasagh, una ruta senderista de primera

La parte buena es que comimos en una casa particular que da comidas a turistas y nos recibieron con una sopa de pollo muy caliente que estaba espectacular y que nos sentó mejor. Además, esta casa tenía un jardín maravilloso con vistas al monte Aragat (que todavía no lo habíamos podido ver en condiciones), al cañón y con una bodega del siglo XIII. ¡Casi nada!

Hovhannavank, donde la toba se ve en su máximo esplendor

En el otro extremo del cañón del Kasagh se ubica el monasterio de Hovhannavank, o de san Juan, de los siglos IV – XIII, que fue un importante centro educativo y teológico.

Podría ser uno más de la inmensa lista de monasterios repartidos por todo el territorio armenio, pero después de haberlo visitado, lo pongo en lo más alto como lugares que ver en Armenia. ¿Por qué? Por los colores de la toba con la que se construyó.

Las distintas tonalidades de la toba con la que se construyó Hovhannavank

Distintas tonalidades que van desde el negro hasta un naranja oscuro, cada piedra puesta donde haya caído, como si se tratase de encajar piezas de un puzzle que no encajan y, al mismo tiempo, con una armonía sorprendente.

Hovhannavank tiene dos iglesias adyacentes: una basílica del siglo V y la iglesia de san Juan, del XIII, con frescos que decoran el altar (algo no muy habitual), unas peculiares escaleras que conducen al confesionario, grabados y cruces talladas en la piedra que resultan muy bellas y un estupendo gavit.

Detalle del interior de Hovhannavank

Desde luego, si vas a Armenia, no te puedes perder el monasterio de Hovhannavank.

Iglesia de Karmravor, la más pequeña de Armenia

Aunque no se conoce la fecha en la que se construyó este diminuto templo, los especialistas coinciden en datar la iglesia de Karmravor, o de la Santa Madre de Dios (Surp Astvatsatsin), en el siglo VII.

Está ubicada entre los muros de un antiguo cementerio de la población de Ashtarak y, el motivo por el que decidimos parar unos minutos es porque es la única iglesia tan antigua que conserva el tejado original que, además, está formado por tejas rojas.

La diminuta iglesia de Karmravor, con su tejado original de tejas rojas

La iglesia es realmente pequeña, poco más que un altar con frescos, pero resulta bonita y luminosa, sobre todo si la comparamos con otros que hemos visitado y que tienen ese aspecto de fortaleza.

Lo normal es que la puerta esté cerrada, no obstante, hay un cartel con el teléfono de la mujer que se encarga de abrirla. ¿Y si llamas y lo coge?

¿Qué monasterios visito?

Como he mencionado al comienzo del artículo, aquí quedan recogidos la mayoría de monasterios que visité en mi recorrido por Armenia. A no ser que estés interesado en este tipo de arquitectura o hagas turismo religioso, puede llegar a resultar muy repetitivo y es normal confundir unos con otros o, incluso, llegar a olvidarlos.

El país tiene bastantes monasterios más (Tatev, Sanahin, Ajtala, Goshavank o Spitakavor, por mencionar una mínima parte), seguro que muy interesantes y, en algún caso, duele en el alma no haber podido visitarlos. Sin embargo, el tiempo es limitado y hay que tomar decisiones, unos entran en la lista y otros, no.

La entrada a la iglesia de Karapet, en el monasterio de Noravank, donde se ve a la Madre de Dios sentada sobre una alfombra

De este listado, si sólo dispones de tiempo para uno (o sólo te apetece visitar uno), yo me quedaría con Hovhannavank, por lo diferente que resulta respecto a los demás por la variedad cromática de la piedra. Si lo puedes combinar con la ruta senderista hacia Saghmosavank, lo bordas.

En cualquier caso, aquí te dejo unos cuantos para que puedas elegir. Quedan un par de ellos de los que hablaré en un post futuro y, en el balance que haga del viaje al final, ya daré mis recomendaciones sobre todos ellos.

Espero que lo disfrutes y te fijes en todos los grabados que encontrarás. ¡Son una maravilla!

***

Lee otros artículos de este viaje y otros relacionados:

Deja un comentario